Archivo de la categoría: Meteorología

Breve explicación sobre el modelo atmosférico de celdas

A lo largo de la historia se ha intentado crear modelos que se adaptaran a la atmósfera que posee nuestro planeta. Varias opciones, cada vez más complejas (y próximas a la realidad) se han ido formulando. Debemos entender que la atmósfera es cambiante y posee circulación.

Como bien sabemos la Tierra está inclinada respecto a su plano orbital (unos 23,5º). Esto es lo que permite que existan las estaciones. Cuando, debido a dicha inclinación, el Sol incide de forma más perpendicular a la superficie de un lugar, se dice que ahí es verano.

Vamos a considerar distintos puntos de la Tierra para un momento determinado. Supongamos que es invierno en el hemisferio norte, por lo tanto los rayos del Sol inciden de forma más perpendicular en el hemisferio sur (ya que ahí es verano) y si estamos en el hemisferio norte vemos la estrella baja en el cielo. Los fotones procedentes del Sol deben recorrer más distancia y su intensidad se ve reducida en función del seno del ángulo de incidencia respecto la superficie (siendo máximo cuando es perpendicular a la misma, esto es, seno de 90º o p/2 rad).

El concepto del párrafo anterior, de “intensidad” de los rayos, variará en función del ángulo de incidencia pues. Y sabemos que la Tierra es esférica, por lo que depende del punto que nos encontremos de la misma, el ángulo de incidencia del Sol será distinto. No cuesta demasiado ver que donde el ángulo será menor es cerca del Polo Norte en la situación antes descrita, aunque no exactamente en el mismo.

Todo esto nos permite ver que habrá distintas temperaturas en función de la latitud, algo obvio pero muy importante. Lógicamente en el desierto hará calor y en el Polo Norte frío. Esto propicia una circulación atmosférica, debido a esta diferencia de temperaturas. Como sabemos, un gas si se calienta se expande, disminuyendo su densidad y ascendiendo. También podemos definir el concepto inverso, que sería el de un gas que se enfría, se vuelve más denso y desciende (“cae”).

Estas dos situaciones son aproximadamente las que suceden entre dos celdas, del modelo de celdas atmosféricas. En él se proponen diversas celdas donde el aire va circulando en un ciclo cerrado. Estas celdas vienen determinadas únicamente por la latitud. Concretamente existen tres celdas por hemisferio (siendo las mismas repetidas en el otro, como si se tratara de un espejo).

Estas celdas o células son: celda de Hadley (entre 0 y 30º de latitud), celda de Ferrel (de 30 a 60º) y celda polar (de 60 a 90º).

Las uniones entre distintas celdas pueden crear zonas de convergencia o divergencia (zonas de ascensión de aire o de descenso). Hay que imaginas las celdas como una rueda que gira en un sentido, entonces, cuando en el punto en el que están juntas dos celdas, ambas “giran” hacia un sentido (por ejemplo, ambas suben en ese punto) habrá una zona donde el aire ascenderá, pudiendo crear los denominados chorros o jet streams (el subtropical y el polar).

Esto crea zonas de formación de nubes, y ayuda a explicar parte del clima ya que podemos saber en qué zonas será más frecuente que ocurra dicho proceso, además de que suele haber vientos más pronunciados.

El efecto Coriolis también es muy importante a la hora de definir la dinámica de la atmósfera, así como incluso de los océanos de forma indirecta. Pero de él hablaremos en otra entrada.

Etiquetado , , , , , , , , , , , , , , ,

Esparcimiento de la luz

En una entrada anterior definimos el motivo por el cual el cielo se ve azul normalmente, menos cuando el sol está cercano al horizonte en el orto y el ocaso (salida y puesta del sol).

Un breve recordatorio de qué es la luz: es una onda electromagnética. Aquí entramos un poco en el choque entre la física clásica y la física moderna. Los fotones son las partículas que componen la luz, pero la luz en sí no es un haz de partículas, aunque tampoco una onda en el sentido clásico. Para no confundir, tomaremos la definición que más nos convenga en cada caso. Estas ondas, dependiendo de su frecuencia (las veces que oscilan en un segundo), toman una “forma” u otra. Una onda de radio, o microondas, no difiere de la luz que podemos ver los humanos en nada más que en su frecuencia o longitud de onda.

Entremos ahora en el concepto de esparcimiento (también llamado dispersión). Proviene del inglés scattering y muy resumido sería, como la luz al pasar a través de un medio material, una parte de ella es desviada hacia otras direcciones.

Para visualizarlo, imaginemos la atmósfera, las partículas de nitrógeno, oxígeno… que la componen, como puntos singulares distribuidos en un espacio. La luz entraría por un extremo, e iría “rebotando” en cada una de esas moléculas. En esencia no es rebotar, sino que la luz es absorbida por la molécula, y reemitida luego en todas direcciones. Esto tiene sentido si imaginamos un rayo de luz: ¿por qué lo vemos? Lo vemos porqué parte de esa luz es desviada hacia nosotros, que lo vemos de lado.

Este es el proceso que estamos describiendo, se llama dispersión de Rayleigh. Ahora, ampliando un poco el tema de los colores. Todas las moléculas tienen resonancia en el ultravioleta. Esto significa, que tienen la capacidad para esparcir la luz ultravioleta, y cuanto más cerca de ella, más puede ser esparcida. Una imagen para recordarnos en qué posición está cada color:

Vemos pues, que cuanto más a la izquierda, más esparcida será la luz. Entonces, lo que pasa de por si es que se esparce mucho el ultravioleta y el violeta ¿Por qué no vemos el cielo violeta pues? El ultravioleta queda claro, que no podemos verlo (ultra-violeta, más allá del violeta, nuestro ojo no puede percibirlo). Con el violeta lo que pasa es que el ojo humano es menos sensible a él, o sea, es una cuestión biológica y no física. Si pudiéramos percibirlo igual que el azul, veríamos el cielo violeta, pero como podemos ver mejor el azul, éste predomina a nuestra vista.

Cuando hay un atardecer, los rayos del sol deben viajar más trozo de atmósfera, por lo que la luz cada vez es “menos energética” y está más esparcida. Recordemos que cuanto más cercano al violeta, más se esparce. Entonces, en esa situación, se ha esparcido ya toda la luz en el violeta, azul, verde y amarillo, quedando solo naranja y rojo.

 

Hay otro fenómeno, llamado difusión de Mie (o dispersión también, en algunos libros) que sucede en dirección a donde va el rayo. Puede uno hacerse una idea, imaginando la dispersión como ondas esféricas que emite cada molécula. Al ser esféricas, se esparcirán en todas direcciones, pero debemos tener en cuenta que el rayo principal, parte de él, no es absorbido. Por lo que sigue en dirección recta (podemos ver el sol de color blanco-amarillo, aunque el cielo sea azul), y este se suma a la dispersión en esa dirección.

Diferencia entre dispersión de Rayleigh y dispersión de Mie:

 

Etiquetado , , , , , , , , , , , ,

Tipos de nubes y previsión meteorológica

Los factores atmosféricos están muy presentes en el día a día de nuestras sociedades. Actividades de exterior, no solo de ocio sino también de producción (agrícolas, ganaderas…) están a merced de las condiciones que cada día parecen variar.

Un fenómeno atmosférico muy determinante es el de las nubes, agua condensada y agrupada en la troposfera (los 10 primeros kilómetros de la atmósfera, donde se concentra aproximadamente el 90% de la misma), en su mayoría. Las nubes están sujetas a cambios en función de las condiciones de circulación (viento), humedad, temperatura, presión atmosférica… Estas condiciones determinan la forma y composición de las nubes, por lo que el aprender a identificar los tipos de nubes más comunes, puede ser útil para conocer las condiciones en ese momento y lugar, de la atmósfera.

Nimbus, es nube en latín. Suelen usarse nombres en latín para los tipos de nube, muchas acabadas en -nimbus (el motivo se puede deducir a partir del significado ya explicado de “nimbus”). Hay otros sufijos que nos pueden dar información sobre qué tipo de nube es:

  • -cumulus: Cúmulo o agrupación. Suelen ser un conglomerado de nubes menores, que avanzan de forma más o menos uniforme, en grupo.
  • -stratus: Estrato. Podríamos decir que es una nube tenue que se extiende de forma uniforme (no se distingue entre varias nubes).

El ejemplo más claro es el de cumulonimbus. Son nubes de desarrollo vertical, lo que significa que son nubes que abarcan grandes distancias en forma vertical, o sea, de altura. Esto hace que la temperatura en la base de la nube y en su cima, sean distintas, y se genera un flujo en el interior de la nube por donde el aire más caliente de la base, asciende hasta la cima y luego se enfría y baja un poco. Este túnel es más estrecho que las bases (tanto la superior como la inferior) que son más anchas. Se dice comunmente que tiene forma de yunque, la herramienta usada por los herreros donde golpean los metales con un martillo. Debido a esta inestabilidad, los cumulonimbus es altamente probable que siempre lleven precipitación y de forma violenta, tormenta.

Hay otra palabra que es muy útil conocer en meteorología, que es la de “cirrus” o cirro. Significa que la nube está compuesta por cristales de hielo. La composición entre varias palabras, como la propia cumulonimbus, nos da información extra de la nube.

Hay varios tipos que se clasifican en función de la altura de la nube (que al variar la temperatura, también hace variar las condiciones, no es la misma nube en una altura que en otra). Enumero los tipos más comunes:

Altas:

  • Cirrocumulus (Cc): Nubes altas, de hielo, agrupadas en pequeñas nubes de forma más o menos esférica.
  • Cirrostratus (Cs): Nube de hielo en forma de tela transparente que cubre grandes extensiones del cielo. Suele distinguirse de las zonas en las que se ve el cielo, puesto que en las zonas con nube el cielo se ve más blanquecino, y mirando hacia el sol se distingue claramente que existe algo en la atmósfera.
  • Cirrus (Ci): Similares a la anterior, de hielo también, pero agrupados en tiras como si una nube como la anterior hubiera sido desgarrada.

Medias:

  • Altocumulus (Ac): Parecidas a los cirrocumulos pero de agua y a menor altura.
  • Altostratus (As): Usualmente casi todo el cielo estará cubierto por estas nubes. Hacen disminuir las temperaturas pero no es probable que acaben en precipitación. Suelen ser blanquecinas.
  • Nimbostratus (Ns): Nubes que ocupan alturas medias y bajas. De gran tamaño y color más oscuro, suelen dejar lluvia pero no de forma excesivamente violenta.

Bajas:

  • Cumulus (Cu): Nubes bajas, típicas y que no suelen dejar precipitación. Son frecuentes en verano.
  • Stratocumulus (Sc): Parecidos a los cúmulos pero más planos y alargados.
  • Stratus (St): Lo que puede llegar a ser niebla de estar a altura del suelo. Nube ténue, muy poco densa que no deja precipitación.

Una ilustración extraída de la Wikipedia parece ser genial para detallar los tipos de nubes antes mencionados:

Se han especificado los géneros de nubes, pero dentro de ellos comentar que hay especies, dentro de especies variedades, y dentro de ellas hay “nubes accesorias” que sería el grado más bajo en la clasificación (dentro de una nube accesoria no hay más ramificaciones, o sea, no hay otros tipos de nubes).

Por último detallar un par de nubes especiales, que lo son por desarrollarse fuera de la troposfera:

Nacreous: Son nubes que se encuentran en la estratosfera en los polos. Debido a la circulación atmosférica (hay una celda atmosférica polar, y zonas de ascendencia de vientos, debido al flujo de aire caliente del ecuador a los polos) puede darse grandes ascensiones de aire con su humedad, saliendo incluso fuera de la troposfera, lo que da lugar a estas curiosas nubes.

Nube tipo Nacreous, o nube estratosférica polar.

Noctilucent: Esta nube se encuentra a unos 80km de la superficie de la Tierra, en la mesosfera, una vez más en los polos. Hay varias propuestas sobre como puede haber esa humedad a tanta altura. Hay hipótesis que hablan de agua dejada por meteoros procedentes del espacio, otras que hablan de la humedad que dejan los cohetes que lanzamos al espacio. Estas nubes están a tanta altura, que cuando es de noche ya en la superficie y el sol se ha puesto, aún sigue dando su luz a esas nubes, brillando cuando ya es de noche (el nombre significa, luces nocturnas).

Nube tipo noctilucent, o nube mesosférica polar.

Etiquetado , , , , , , , , , , , ,

Clasificación climática

A lo largo de los años han surgido numerosos métodos para clasificar los climas del planeta Tierra. En función de la precipitación, la humedad, incluso la vegetación…

Basar la clasificación en un solo parámetro es un grave error, ya que por ejemplo, tomando la humedad de un clima concreto, podríamos clasificar como iguales el ártico y el ecuador.

Un sistema bastante usado es el llamado, de Köppen. Dicho sistema relaciona la humedad y la temperatura, para clasificar los distintos climas de forma bastante eficiente.

Entonces pues, tenemos dos variables, cada una con distintos grados arbitrarios. Para la humedad tenemos (de menos a más húmedo): S, W, f, m, w, s. Para la temperatura (de mayor a menor): A, B, C, D, E.

La combinación de ambas letras es lo que nos permite clasificar los climas. Así pues el Mediterráneo sería Csa (siempre se pone primero la letra referente a la temperatura). También existen distinciones entre climas muy parecidos pero con ligeras diferencias. Suele añadirse, en estos casos, una letra extra empezando con la a minúscula, y siguiendo el abecedario. Ya hemos visto en el propio ejemplo que el mediterráneo lleva una letra a extra.

Mapa de la clasificación climática de Köppen

Comentar como curiosidad que, a priori podría creerse que el sol es el único responsable del clima, y en parte así es. Es prácticamente la única fuente de energía de la que dispone la Tierra (salvo su calor interno, mayoritariamente), pero la distribución del clima no es uniforme aunque lógicamente su temperatura varía con la latitud. Las corrientes marinas, la distribución irregular de la tierra y los océanos, son factores que influyen enormemente en la diferencia entre climas.

Las grandes masas de agua, debido al elevado calor latente del agua, amortiguan las variaciones de temperatura tanto a largo como a corto plazo. Es extraño ver que haya hielo en zonas costeras de latitudes medias o próximas al ecuador. Por otro lado son, lógicamente, una fuente de humedad que afectan a la sensación térmica.

La altitud respecto al nivel del mar también es un factor muy clave. Se tiene constancia que, por norma general, cada 100 metros que ganemos la temperatura desciende unos 0,98 grados. La humedad del aire es muy importante, por esto que este valor puede variar, aunque siempre a menor. Esto es así ya que para ese cambio de temperatura, llamado gradiente adiabático, se ha supuesto la ausencia total de humedad. Como ya hemos comentado, la humedad dificulta los cambios de temperatura, por lo que el gradiente real sería un valor comprendido entre el 0 (teórico, claro) y el 0,98 grados kelvin o celsius cada 100 metros.

Entonces, puede haber climas fríos en latitudes que se consideran cálidas. De ahí nace la llamada, alta montaña o clima alpino, ya que la latitud no es el único factor a tener en cuenta.

Etiquetado , , , , , , , , , , , ,

El calentamiento global

El calentamiento global es el nombre que le damos a un aumento de la temperatura media del planeta que lleva produciéndose desde aproximadamente 1970. Antes de esto, sobre las tres primeras décadas del siglo XX hubo ya un aumento de la temperatura, se cree que debido a una inusual actividad solar, posteriormente entre los 40 y el 1970 hubo un enfriamiento, posiblemente debido a aerosoles de origen industrial que aumentaron el albedo (la capacidad del planeta para “reflejar” y no absorber la radiación solar) planetario, que acabó con ciertas restricciones por parte de los gobiernos.

Hay una relación directa en la cantidad de CO2 presente en la atmósfera y la temperatura del planeta. Debemos fijarnos en que, en los últimos 400 años, estimaciones indican que jamás se superaron los 300ppmv de CO2 atmosférico, manteniéndose una cantidad que oscilaba más o menos de forma razonable. En los últimos 100 años únicamente ha habido un incremento, de un 36%, que es una salvajada y que aumenta de forma acelerada. Hay otros gases importantes, en los que se mira su capacidad para “bloquear” la radiación infrarroja (calor) y el tiempo de residencia atmosférico (el tiempo que está presente en la atmósfera antes de “sedimentar” en la superficie). Hay gases tales como el metano u el óxido de nitrógeno, que no son para nada beneficiosos y ahí están, aunque el CO2 es el principal causante y de largo.

El tiempo de residencia del dióxido de carbono es de unos 150 años, esto quiere decir que si no se emitiera dióxido de carbono en 150 años esté iría desapareciendo de la atmósfera. Hay muchos gases que son variables (tienen tiempo de residencia, por contra hay que son permanentes), por ejemplo el oxígeno, que hablo de total memoria pero creo que tiene un tiempo de residencia de unos 2000 años, aunque naturalmente está en constante producción debido a los organismos fotosintéticos de la Tierra. Esto último no podemos controlarlo demasiado (ni nos interesa, vaya, ya está bien como está) pero el CO2 sí, reduciendo las emisiones el excedente de CO2 en la atmósfera, iría reduciéndose.

El resumen es que, podemos evitarlo, pero sería muy deseable empezar a reducir las emisiones YA. No son paparruchas de cuatro “perroflautas amantes de los árboles”, se están registrando temperaturas máximas recientemente que son las mayores en los últimos 100 años, que sin una actividad solar mayor asociada, está claro a qué es debido. Imagínate si aumenta la actividad solar, y seguimos emitiendo. No queremos ver una humanidad que deba verse forzada a emigrar a latitudes cada vez mayores, además de la subida del nivel del mar que tiene asociado el cambio climático, etc… Es algo muy serio, pero por suerte, reversible.

Etiquetado , , , , , , , ,

¿Por qué el cielo es azul?

Es una pregunta formulada muchas veces, y respondida ya tantas otras, pero jamás respondida por mi, así que vamos allá.

La luz que emite el Sol es, podríamos decir, blanca (ciertamente tiende al amarillo, pero este es un tema que trataré en otra entrada). Esto quiere decir, como ya sabemos, que contiene toda la gama de colores que el ojo humano puede reconocer (y más, pero nos interesa esta parte concreta del espectro).

Hasta aquí bien. El tema está en que, cuando la luz incide sobre la materia, en este caso la atmósfera, “choca” contra las moléculas del gas que la compone. Mayoritariamente Nitrógeno y Oxígeno. Las moléculas absorben la energía de la luz, y emiten solo una determinada. La luz se expresa, como toda onda, con una determinada longitud de onda (y frecuencia asociada). La longitud de onda es, la longitud que hay entre dos puntos iguales de la onda. Podríamos considerar un punto cualquiera, y si “avanzamos” por la onda, esta subiría (o bajaría) para volver a bajar y estar en la misma “altura”. Esta medida es la longitud de onda, que puede ser mayor o menor.La luz azul/violeta tiene menor longitud de onda, y la roja mayor, estando cada una en el extremo de la luz que los humanos podemos ver.

Normalmente las moléculas reflejan la radiación con una longitud de onda del órden de su tamaño, que curiosamente para el nitrógeno y el oxígeno es aproximadamente el azul (también el violeta, pero el ojo humano capta mejor el azul). Este fenómeno es llamado dispersión de Rayleigh.

La luz azul/violeta, es la más energética del espectro visual. Podríamos decir, coloquialmente, que la luz se dispersa “poco”. Pero, en el atardecer y en la salida del sol, como el sol está bajo en el cielo, debe la luz de él atravesar una cantidad mucho mayor de atmósfera. Entonces pues, la luz se dispersa más, y “pierde más energía”. Esto se traduce en una mayor longitud de onda (y menor frecuencia). Por lo que la luz acaba en tonos anaranjados o rojizos.

Aclarar que, esto sucede en las zonas próximas al sol (aparentmente, claro), ya que la luz sigue dispersándose de un modo similar por todo el resto de la atmósfera. Podríamos decir que la luz va rebotando por toda la atmósfera, por esto que se ve todo el cielo azul y no solo la zona que rodea al sol.

 

Dibujo y explicación de las dispersiones de Rayleigh y Mie.

 

Por último, las nubes se ven blancas ya que son gotas de agua, de un tamaño mucho mayor que las moléculas de gas del N y O. Lo que pasa en tal caso es que la luz se dispersa totalmente, quedando como era, blanca. Esta dispersión es mayor si nos encontramos justo en el otro lado. Es en esa dirección cuando la dispersión es mayor (tiene el nombre de dispersión de Mie). Esto sucede también para aerosoles presentes en la atmósfera (polvo, etc..), y propicia amaneceres/atardeceres más rojos aún que solo por la dispersión de Rayleigh.

Hay un hecho curioso, es que en Marte esto se invierte. Los atardeceres en Marte, son azules (debido al tamaño del polvo en su atmósfera) pero durante el día el cielo tiene un tono rojizo-rosado. El polvo en cuestión está formado mayoritariamente por óxidos, lo que le confiere un color similar al de su propio suelo. Puede parecer contradictorio con lo antes explicado, pero hay que tener en cuenta que el mayor peso en la dispersión se lo lleva el polvo, como he explicado, y no los gases de la ténue atmósfera marciana (además compuesta en su enorme mayoría por dióxido de carbono). Al anochecer naturalmente, como en la Tierra, el Sol está más bajo y permite la dispersión hasta lograr tonos azulados al ser más gruesa la capa de gas que debe atravesar la luz. Entra en juego también la dispersión de Mie, como en los atardeceres terrestres, donde ya he explicado que es debida a, también, aerosoles.

Dejo un par de imágenes, que siempre vienen bien para ilustrar la teoría:

 

Parte del cielo de Marte durante el día (JPL-NASA).

Atardecer en Marte, imagen tomada por el Curiosity. Aproximadamente así es como vería el ojo humano un atardecer en Marte, pero la cámara del Curiosity tiene menos sensibilidad al azul, así que se vería más azulado. (JPL-NASA).

Etiquetado , , , , , , , , , , , , , ,

Sobre los “chemtrails”

Desde largo tiempo atrás se ha ido debatiendo sobre un fenómeno que es bastante frecuente, y que seguramente todos hayamos visto alguna vez.

Los “chemtrails”, como suelen ser denominados por cierto colectivo, son (siempre según ellos) unas estelas de productos químicos que son rociados deliberadamente sobre nosotros. ¿La finalidad? Existen hipótesis muy dispares, cada cual más atrevida y sensacionalista que la anterior, con escasa o inexistente lógica. Motivos tales como la de generar cáncer, volver a la gente heterosexual, y demás sinsentidos. Los que mueven dichas actividades, pueden ser desde el gobierno, pasando por extraterrestres, los illuminati…

Es innecesario el debate sobre estos detalles, que parecen ya de por si harto rebuscados y totalmente carentes de sentido. No logro alcanzar el motivo que llevaría a un piloto a fumigar una atmósfera que él mismo y su familia respiran, lo mismo a los que en teoría darían las órdenes, a menos que limiten su existencia en alguna instalación aislada o lleven algún tipo de protección a diario.

Después de este pequeño inciso, hablaremos de las llamadas estelas de condensación que se producen dadas ciertas condiciones.

Una estela de condensación no es nada más que agua expulsada por un avión. La combustión de hidrocarburos tiene como producto, en parte, agua. Este agua, puede llegar a condensarse si la temperatura es baja y la humedad del aire alta. Dicho agua se “añade” a la humedad ya elevada y de por si existente en esa zona de la atmósfera. Cuando se alcanza el punto de rocío, el vapor de agua se condensa.

El punto de rocío es la temperatura a la que, una cantidad de aire con una determinada humedad relativa, se produce dicha condensación del vapor de agua. Las dos variables son pues, la humedad y la temperatura. A menor temperatura, menor humedad necesaria. Esto es, cuanto más frío, más fácil es que se condense el vapor.

Por este último punto es por el cual, las estelas suelen producirse en la parte media-superior de la troposfera (de 8 a 12km), donde suelen volar los aviones convencionales.

Es frecuente la presencia de nubes tipo Cirrus (Ci), Cirrostratus (Cs) o Cirrocumulus (Cc); que son nubes de gran altura, formadas por hielo debido a las bajas temperaturas. Su presencia indica que hay humedad en el aire, y una temperatura baja también, alcanzando así el punto de rocío anteriormente descrito. El punto explica la formación de nubes, especialmente la niebla.

Estelas de condensación, en presencia de nubes tipo Cirrus.

Añadir como curiosidad, que se ha demostrado que la presencia de estelas de condensación, afectan a la temperatura media diaria, ya que dichas estelas pueden derivar en auténticas nubes de considerable tamaño. Las nubes tienen un albedo muy elevado (el albedo es la propiedad de un material de reflejar la radiación electromagnética, luz, que incide sobre él), y reflejan gran parte de la luz solar. Por ejemplo buena parte del espectro infrarrojo es reflejado, haciendo descender la temperatura cuando está nublado ya que dicho espectro no atraviesa a la nube, pero apenas atenúa la radiación ultravioleta, por lo que hay que tener prudencia en verano (y otras épocas del año) y usar protección solar aunque esté nublado.

Etiquetado , , , , , ,